Qué incluye realmente una cotización de software
Dos cotizaciones con precios muy distintos casi nunca cotizan lo mismo. Esta guía te enseña a leer la letra pequeña antes de firmar.
Recibes tres propuestas para el mismo proyecto y los precios varían al triple. La reacción natural es sospechar del más caro, cuando lo habitual es que el más barato simplemente esté cotizando menos cosas.
Una cotización de software no es un precio: es un contrato de expectativas. Esto es lo que debe contener para que puedas compararla con otra.
Lo que toda propuesta seria debe incluir
- 1Alcance funcional detallado: la lista de módulos y funcionalidades, una por una, con lo que queda explícitamente fuera.
- 2Perfiles de usuario y permisos contemplados.
- 3Integraciones incluidas y con qué sistemas concretos.
- 4Entregables por fase, con fechas y criterios de aceptación.
- 5Tecnologías propuestas y por qué.
- 6Equipo asignado y dedicación estimada.
- 7Etapa de pruebas, especificada aparte del desarrollo.
- 8Migración de datos: qué se migra y qué no.
- 9Capacitación: cuántas horas y para cuántas personas.
- 10Garantía posterior a la entrega: cuántos meses de correcciones sin costo.
- 11Titularidad del código fuente.
- 12Forma de pago vinculada a entregas.
Si una propuesta omite cinco de estos doce puntos, no estás ante una cotización: estás ante una estimación optimista que se ajustará sobre la marcha.
Los costos que casi siempre quedan fuera
- Infraestructura: servidor, base de datos, respaldos, dominio y certificados. Suele ser un gasto mensual recurrente.
- Licencias de terceros: pasarelas de pago, servicios de mensajería, facturación electrónica, mapas.
- Cuentas de tienda de aplicaciones si hay app móvil, con su costo anual.
- Mantenimiento evolutivo después de la garantía.
- Horas de acompañamiento durante las primeras semanas en producción.
- Limpieza de datos previa a la migración, que a veces recae en tu equipo.
Ninguno de estos costos es una trampa: son reales y existirán igual. El problema es descubrirlos después de aprobar el presupuesto.
Las dos formas de contratar y cuándo usar cada una
Precio cerrado
Se acuerda un alcance fijo por un monto fijo. Te da previsibilidad y traslada el riesgo al proveedor, que por eso incluirá un margen de seguridad. Funciona bien cuando el alcance está muy claro y no esperas cambios.
Tiempo y materiales
Se paga por horas o por período de trabajo del equipo. Es más flexible y suele salir más barato si el alcance está bien gestionado, pero exige que participes activamente en las prioridades. Funciona bien en proyectos largos y evolutivos.
Precio cerrado sin alcance detallado no es una garantía: es la certeza de una discusión futura sobre qué estaba incluido.
Señales de alarma en una propuesta
- Un número global sin desglose por módulos ni fases.
- Pago del 100 % por adelantado, o un anticipo superior al 50 %.
- Plazos notablemente más cortos que los del resto de propuestas.
- Ninguna mención a pruebas ni a garantía.
- El código fuente no se entrega, o se entrega solo si contratas mantenimiento permanente.
- No se menciona quién asume los costos de infraestructura.
- Firmas un documento genérico sin anexo de alcance.
Cómo comparar dos cotizaciones de forma justa
Arma una tabla con una fila por cada uno de los doce puntos del primer apartado y una columna por proveedor. Marca qué incluye cada uno. Verás dos cosas:
- Que las diferencias de precio se explican casi por completo por diferencias de alcance.
- Que el proveedor que más detalló es, casi siempre, el que mejor entendió tu problema.
Cuando iguales el alcance y pidas a todos que coticen lo mismo, las cifras se acercan y la decisión se vuelve mucho más sencilla.
Preguntas para hacer antes de firmar
- 1¿Qué pasa si a mitad del proyecto necesito agregar una funcionalidad?
- 2¿Qué ocurre si una entrega no cumple los criterios de aceptación?
- 3¿Cuánto costará el mantenimiento anual una vez terminada la garantía?
- 4¿Qué me llevo si decidimos no continuar después de la primera fase?
- 5¿Quién tiene acceso a mis datos durante el desarrollo?
Conclusión
Una buena cotización de software se parece más a un plano de obra que a un precio de catálogo. Cuanto más detalle tenga, menos sorpresas tendrás, y menos margen habrá para discutir después qué estaba incluido.
Si quieres una propuesta con este nivel de detalle para tu proyecto, escríbenos: definimos el alcance contigo y te entregamos el desglose completo, sin compromiso.