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Mantenimiento de software: por qué el proyecto no termina al entregar

Mantenimiento3 min de lecturaPor Equipo Labsicodex

El día que el sistema entra en producción empieza la etapa más larga de su vida. Presupuestarla desde el inicio evita sorpresas y sistemas abandonados.

Muchas empresas presupuestan el desarrollo de su sistema y nada más. Después descubren que un software en producción necesita atención continua, igual que un vehículo que se usa todos los días, y que ignorarla termina saliendo caro.

No se trata de un cobro artificial del proveedor: el entorno alrededor de tu sistema cambia constantemente aunque tú no cambies nada.

Por qué un sistema necesita mantenimiento aunque funcione

  • Las librerías que usa publican correcciones de seguridad que hay que aplicar.
  • Los navegadores y los sistemas operativos móviles se actualizan y a veces rompen comportamientos.
  • Los servicios con los que te integras cambian sus APIs y sus reglas.
  • La normativa cambia: facturación electrónica, impuestos, protección de datos.
  • Tu negocio cambia: nuevos productos, nuevas sucursales, nuevos procesos.
  • Los datos crecen y lo que era rápido con mil registros deja de serlo con un millón.

Los cuatro tipos de mantenimiento

1. Correctivo

Arreglar errores que aparecen en el uso real. Durante el período de garantía debería estar incluido sin costo; después, cubierto por el acuerdo de soporte.

2. Preventivo

Actualizar dependencias, revisar respaldos, vigilar el rendimiento y el espacio en disco. Es el que nadie ve y el que evita las emergencias caras.

3. Adaptativo

Ajustar el sistema a cambios externos: una nueva versión de la API del banco, un cambio tributario, un requisito legal nuevo.

4. Evolutivo

Agregar funcionalidad nueva conforme el negocio crece. Es el que más valor genera y normalmente se cotiza aparte, por bolsa de horas o por proyecto.

Cuánto cuesta

La referencia habitual en la industria es entre un 15 y un 20 % anual del costo de desarrollo para los tres primeros tipos. El evolutivo se presupuesta según lo que decidas construir.

Conviene verlo al revés: ese porcentaje protege la inversión que ya hiciste. Un sistema sin mantenimiento se degrada en dos o tres años hasta volverse imposible de actualizar, y entonces hay que rehacerlo entero.

No pagar mantenimiento no ahorra dinero: lo aplaza y lo multiplica, porque lo convierte en un proyecto de reconstrucción.

Qué debe incluir un buen acuerdo de soporte

  1. 1Canal de contacto definido y horario de atención.
  2. 2Tiempos de respuesta según la gravedad: no es lo mismo un sistema caído que un texto mal escrito.
  3. 3Qué está incluido y qué se cobra aparte, por escrito.
  4. 4Cantidad de horas mensuales incluidas y qué ocurre con las no usadas.
  5. 5Monitoreo del sistema y de los respaldos, con avisos proactivos.
  6. 6Actualizaciones de seguridad dentro del alcance.
  7. 7Informe periódico de lo atendido y del estado general.

Niveles de urgencia razonables

  • Crítico —el sistema no opera o hay riesgo de pérdida de datos—: atención inmediata en horario laboral.
  • Alto —una función clave falla pero hay forma de seguir trabajando—: mismo día.
  • Medio —error que molesta sin bloquear—: dentro de la semana.
  • Bajo —mejoras y ajustes cosméticos—: en la siguiente entrega planificada.

Definir esto por adelantado evita la discusión más frecuente del soporte: qué se considera urgente.

Señales de que el mantenimiento se está descuidando

  • Nadie sabe cuándo se probó por última vez la restauración de un respaldo.
  • Las dependencias llevan años sin actualizarse.
  • Cada incidencia se resuelve con un parche y no queda registro.
  • No existe entorno de pruebas: todo se corrige directamente en producción.
  • La documentación quedó congelada en la versión inicial.

Conclusión

Cuando evalúes un proyecto, presupuesta desde el inicio los primeros dos años de mantenimiento. Cambia la comparación entre proveedores, evita la sorpresa del año siguiente y, sobre todo, garantiza que el sistema en el que invertiste siga siendo un activo y no un problema heredado.

Si tienes un sistema en producción sin soporte formal, escríbenos: revisamos su estado y te proponemos un esquema de mantenimiento acorde a su tamaño.